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Folklore Wanka de Emeterio Cisneros Córdova

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primera joya rescatada en la FELIZH Feria del Libro de Huancayo : Folklore Wanka de Emeterio Cisneros Córdova. Jugosa sorpresa facsimilar replica publicación de 1934. Mezcla de manual escolar y breviario de la tradición wanka, este pequeño compendio de leyendas, canciones, “realidades trágicas” que arrancan con una invocación de arraigo por el terruño aunque más aún de trascendencia panandina, transcordillerana y, en consecuencia, descolonial. Perú Bú nos alcanza equinoccial cuestión: ¿Por qué ya no se hacen los libros como los de antes?

salud con chicha para Huallallo en Huaytapallana! Takay Waqtay -sentenció ManoFalsa.

JUEVES 20/6/13 NOTICIAS DESDE LA MADRÉPORA

Huancayo está FELIZH

Por si todavía no lo saben, FELIZH son las siglas de la Feria del Libro / Zona Huancayo, una de las ferias del libro más importantes de nuestro país. Este evento, que cada año nos sorprende con más ambición y perspectiva, se inauguró ayer en la plaza Huamanmarca en el barrio del mismo nombre, en la ciudad incontrastable.

Dos invitados de peso dieron inicio a esta festividad que está bien cargada de novedades este año. Alonso Cueto y Fernando Ampuero presentaros sus libros Cuerpos secretos y Trilogía Callejera de Lima, respectivamente. Ambos autores celebraron esta actividad descentralizada y el poder encontrarse con el público huancaíno. Hay que resaltar que, entre los asistentes, destacaron jóvenes escolares tanto como admiradores de los escritores.

Desde aquí les iremos anunciando el desarrollo de la misma y comentaremos los detalles más importantes.

Vendrá la muerte y tendrá los ojos de Napoleón

La casa de subastas londinense, Bonhams, subastó ayer, por la suma de 198.000 euros, la máscara mortuoria de Napoleón Bonaparte, quien en algún momento se coronó Emperador de Francia. El objeto funerario superó tres veces el precio estimado.

La máscara del pequeño gigante de Córcega es conocida como la “máscara Boys” puesto que fue Richard Boys, reverendo de la Isla de Santa Elena (lugar donde murió Napoleón), quien quedara en posesión de este preciado bien.

El Mate Huanca por José Sabogal

Los artistas buriladores concurren con sus producciones al mercado de las ciudades vecinas y a las ferias periódicas de pueblos aledaños. Así llegan a la afamada feria de Huancayo, y asientan su tienda en tierra de los huancas, en el extendido y próspero valle del alto Mantaro, densamente poblado por agricultores y ganaderos que poseen arraigado sentido del “ayllu” indígena. Con los productos de la tierra y con sus industrias vernaculares de tintorería, tejidos y objetos de arte popular que ofrecen a la venta en las ferias dominicales, llevan una vida de sencilla prosperidad. Los buriladores huantinos, con su concurrencia a las ferias y con su residencia posterior, estimulan en el arte del buril, a los huancas, éstos al cabo de corto periodo imitativo logran producir su propio “mate”, de marcada visión india, no criolla, como la del huantino.

En la redonda calabaza, el indio huanca trata de verter su fantasía como mejor le place, liberándose de la tradición del mate huanta. Se vale de todos los elementos que ha visto, hasta el modernísimo aeroplano. Los toros y caballos adquieren formas de figuras fantásticas y los trenes se parecen a los de juguetes infantiles. Como el colorido atrae al huanca, logra efectos imprevistos entintando con tonos transparentes los diferentes campos del “azucarero”. Y va tan lejos en los propios medios de rebusca, que cambia totalmente el color de la calabaza y deja blancas huellas del buril. Estos mates preciosos pierden su utilidad, pues por ser cerrados, no tienen ninguna, pero representan una pieza decorativa original. A veces tonos tostados al fuego contrastan con anchos raspados de la corteza que perfilan las figuras indias en un ambiente grave; no aplican carbón en los cortes ni en los claros los dejan en blanco; tampoco emplean inscripciones. Los huancas no han sufrido tanto la presión de los dos imperios; los incas apenas si transformaron su dialecto y sus vestiduras, las que hasta hoy tienen arcaico sello de gran prestancia genuina; y aunque el Impero español les proporcionó nuevos animales y nuevos granos para el cultivo, de los que sacan óptimo provecho, su fuerza de clan se mantiene viva. En sus festividades católico-paganas se ve gran variedad de danzas con fuerte sabor indio y con marcada ironía en los bailes mestizos. También han transformado los edificios hogareños y religiosos ensayando elementos fundamentales de arquitectura de los “viracochas”; así la cúpula mediterránea, traída por España, tiene éxito en la imaginación india, que la ensaya en los hornos de panificación y en las torres de sus capillas e iglesias. Numerosas muestras de esta edificación emergen a ambos lados del río Mantaro en innumerables poblados indios del hermoso valle; la torre es una fusión, realizada sobre base india, de cuerpos cúbicos superpuestos, arcos para campanas y coronada con cúpula maciza y de forma ovoidea. En las casas los “canchones” indios se convierten en patios españoles, con anchos corredores y con aleros de tejados, o cubiertos de paja “ichu” que crece espesa y abundante en los llanos de las alturas. En estos planteles huancas, el acriollamiento se opera al revés de lo que ocurre más bajo del mismo río Mantaro, en la región de los indios “pocras”,donde surgiera la Huamanga española difundiendo el carácter mediterráneo en las densas comarcas indígenas. Este fenómeno de acriollamiento se debió sin duda a que el asiento de españoles en la región de Ayacucho fue militarmente fuerte ya que en los valles cálidos se introdujo el cultivo de frutos del Mediterráneo y del Caribe con mucho éxito hasta lograr que la caña de azúcar fuera la planta básica de prosperidad y asegurara una vida económica cómoda y floreciente. Los hombres huancas en las tierras frías, adaptando los pocos cultivos mediterráneos que la naturaleza favorece y también la ganadería lanar, vacuna y caballar sin llevar modificaciones esenciales a la estructura de las antiguas comunidades, que hasta hoy subsisten y rigen la vida económico-rural, han podido mantener ese arcaico sello de raza en muchas de sus actividades. Y así mantienen su propio contenido espiritual, predominante no sólo en sus viejo ayllu sino en las manifestaciones artísticas que las expresan con intensidad y fantasía antigua. Son los huancas “collas” redivivos en las comarcas del valle del Mantaro y entre los “pocras” del Bajo Mantaro.

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La calabaza no es un fruto genuino de la zona vegetal huanca. Los “huancas” en la antigüedad fueron alfareros de forma sobria y de colorido grave y armonioso. En las fuinas de “Huancánhuari”, en los alrededores de Huancayo, se han encontrado piezas en cerámica y en metales de alto valor artístico, de rotundo carácter “colla”. El “mate” huanca es vigoroso en la fantasía de forma y en la novedad de colorido. De la corteza del fruto, el artista ha obtenido más delicadas notas que las de todos los “mates” de otras regiones del Perú. La base de la originalidad está en la coloración que auxiliada por los tintes modernos cubren total o parcialmente la calabaza para dar lugar luego a que el cuchillo o el buril realice una fantástica enredadera de motivos y ritmos admirablemente equilibrados. Los huancas cortan y raspan anchos espacios que dejan en blanco combinados con el natural del fruto, los matices del fierro candente y los colores que le aplican. La mano con fuerte aptitud estética usa una técnica audaz e instintiva. Los elementos decorativos son glosa de la vida campesina y los motivos que les ofrecen en el aire y en la superficie, las formas de la industria moderna, involucrando todos los elementos en la rueda arcaica de la fantasía india.

En nuestros días se destacan, entre todos los “mates” que se decoran en el Perú, los dos tipos del Mantaro; el del Alto Mantaro, con acento indio-criollo, y el del Bajo Mantaro con acento hispano-criollo. Ambos revelan un contenido plástico ancestral persistente como genuina expresión del espíritu del viejo y nuevo Perú se ha visto ya que en la prestigiosa zona artística antigua de la Costa norte no se mantuvo en el “mate” ornamentado la calidad de los tiempos pasados, pero en la intensa vida colonial surgida en tan fértiles tierras, el caballo tuvo tan fuerte atracción que en la vida de rango criollo surgió poco a poco el arte de ornamentarlo con un rica arzonería que es muy característica. En las diferentes piezas del enjaezado en que intervienen metales, cueros, fibras vegetales y animales y también madera, indios y criollos encontraron nueva oportunidad artística en el labrado de estribos de “zapote” con cantoneras argentadas y en cincelado de estriberas de plata para “amazonas” y de guarniciones y espuelas primorosas que enorgullecían a los jinetes y artesanos. En lo cueros embutidos y repujados se perciben los decoradores criollos, robustos, armoniosos y fantásticos, como fueron los de los “mates” antiguos. El artesano vernacular encontró interés estético y económico en ese arte del enjaezado y los viejos decoradores de cerámica y de “mates” descubrieron así otros rumbos para su temperamento. Puede afirmarse, en resumen, que todas las zonas de sedimento indio mantienen su propia “madera” artística, su temperamento plástico con el que se expresan vinculando sus ritmos con los de la invasión hispana e interpretando los elementos de nuestros días con la certera visión de su fuerza ingenua.

El “mate” como forma natural plástica, con su tentadora piel lista para el tatuaje decorativo, ha sido y es el cuerpo tradicional sobre el que la evolución artística peruana vernacular marca su historia. En el “mate” se hace presente el lirismo popular en forma de figuras, algunas de las cuales reflejan y concretan toda una comarca.

También en la ciudad principal del Imperio español, de formación hispana, cuando el mundo criollo llega a la plenitud, aparece, cantando en dibujos, su “aeda” genuino, el criollazo Pancho Fierro, quien si hubiera nacido en las riberas del Mantaro y no en el Rímac, habría sido, por su procedencia de mata popular, un maestro burilador de “mates”.

En el año 1930 muere en Huancayo Mariano Flórez, el “champion” de los buriladores huantinos y maestro de buriladores huancas, viejo mestizo bohemio de ojos astutos, con mucha malicia en la expresión y pasmosa habilidad en el buril. Sus primorosas obras, inconfundibles de factura y de intención se encuentran en el país y en el extranjero como exponentes del arte vernacular peruano o como simple curiosidad “nativa”. En Huanta, su tierra natal, en el interesante pequeño museo municipal, se conservan con orgullo algunas piezas notables, “mates” y “azucareros”, exquisitas de factura e intensas de expresión criolla, equiparables a las acuarelas de su émulo Pancho Fierro, el enjundioso dibujante del Rímac.

 Sabogal, José. Mates burilados. Arte vernacular peruano. Lima, Ediciones Kuntur. 1987. pp. 26-30.

VII COLOQUIO INTERNACIONAL DE ANTROPOLOGÍA Y LITERATURA JOSÉ MARÍA ARGUEDAS

VII COLOQUIO INTERNACIONAL DE ANTROPOLOGÍA Y LITERATURA “JOSÉ MARÍA ARGUEDAS”

09 – 12 agosto 2011

Huancayo, Perú

El Centro de Estudios SCAF convoca a los estudiosos y académicos de la Antropología y la Literatura a participar en el VII COLOQUIO INTERNACIONAL DE ANTROPOLOGÍA Y LITERATURA “JOSÉ MARÍA ARGUEDAS” que se llevará a cabo del 09 al 12 de agosto de 2011 en la ciudad de Huancayo, Perú.

Informes e inscripciones:
HUANCAYO:
Centro Cultural de la Universidad Continental de Ciencias e Ingeniería

Calle Real No. 125 – Huancayo
Teléfono: (51 64) 481430 Anexo: 5057

Email: viicoloquioarguedas2011@gmail.com , mperales@continental.edu.pe , jperezb@continental.edu.pe

Celular: (51) 995677797, (51)964974491
RPM: #0289393, #326428

Taller de Escritura Creativa MANOFALSA en la Feria del Libro de HUANCAYO

El último día de la Feria del Libro Zona Huancayo, domingo 3 de julio, MANOFALSA llevó a cabo un taller de escritura creativa con el público huancaíno. Participantes de diversas edades nos sorprendieron con sus textos que, a pesar de haber sido redactados en una sesión de hora y media, fueron frutos de fruición, sobre todo aquellos que adoptaron un matiz regional. MANOFALSA está tramando replicar la experiencia extendida con el público de Huancayo próximamente.

Huancayo estepario y la revista de dos cabezas

Estepario es una revista de literatura impulsada por el movimiento DOSAMARUS de Huancayo -presumo prestado el nombre de la hermosa leyenda que cuenta el origen del valle del Mantaro.

Sin embargo, como Estepario es sensata, el subtítulo “literaria” reduce; este es un tabloide cultural. En estas páginas encontramos notas sobre gestión cultural en la región, cine, música, arquitectura y sociedad, recordatorios de bellos relatos orales, lo mismo que textos de autores huancaínos contemporáneos.

El azar me llevó cónsul a la estepa cuando merodeaba el distrito de El Tambo en reciente viaje docente que dejó pendiente el encuentro físico con los amigos ofidios y mutar la serpiente marina.

Prometemos pronta visita en tour machomanofalsa para buscar más números esteparios.

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