Este texto fue preparado para la presentación del libro de poemas Nuevo Sol de Dany Cruz realizada en la Casa de la Literatura el miércoles 6 de abril de 2016.

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H`siao ch`u es el noveno hexagrama del libro de las mutaciones, el I Ching. En castellano lo conocemos como La Fuerza Domesticadora de lo Pequeño, la preponderancia de lo pequeño, pequeña cosecha, o, menos poéticamente, atención a los detalles.

Viento gentil sobre cielo creativo. El elemento débil es capaz de detener al fuerte gracias a la dulzura.

Los intérpretes sugieren que se trata de un llamado a desacelerar el proceso para poner la atención en los pequeños detalles. Abandonar la panorámica, a pesar de buscar el gran logro… solo la observación de las piezas pequeñas podrá provocarlo. De igual modo, así como un camino de miles de kilómetros se empieza con un sencillo primer paso, el destino nos indica que las pequeñas acciones son las responsables de impulsar el logro. Me gustaría que contemplen en sus mentes un delicado dedo dejando caer una pequeña pieza de madera de manera tal que inicia el cauce de un río de fichas de dominó.

Así el sol de Daniel. Elige el género: la virtud oriental que bosqueja el mundo en un par de pinceladas. Envaina tu pálida espada y cuenta las gotas que caen sobre el estanque bailando concéntricas.

Brilla, resplandece, centellea con estocadas suaves de luz. En el tornasol hay transparencias, capas que reconocen múltiples presencias, intertexto, herencia, verdades que vemos con nuestros pobres sentidos y hablamos con nuestra corta boca humana. Veo el trasluz en el homenaje a Bâsho, el arte poética final, el colofón que deja una pisada sobre la arena húmeda.

Los tres textos finales dejan sus palabras como las piedras del cauce bañadas por el torrente cristalino que sostiene la tipografía, el papel es viento, agua corriendo… nadie se baña dos veces en la misma corriente.

El pájaro, la rama, el fruto de una palabra que frota otra erizando sentido.

Condenso lo efímero. Luz que ciega proviene de astros muertos.

Sol flamante aunque anciano. Suspendido por fuerzas invisibles que invisibiliza.

Tenemos la certeza de que es una pelota fulgurante de palabras suspendida en el aire e impregna su figura también sobre el agua. Miles de kilómetros ardiendo sobre nuestras cabezas… qué veo en ti, estanque, piedra portentosa, caricia mi ser de agua, insecto, rueda sin fin, trasciende, tinta.

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