Adalberto vivió tan solo 26 años. Breve existencia que le permitió desarrollar un estilo particular, intenso, lúdico, moderno… quizás demasiado para su época. Al igual que su compañero y amigo vanguardista, Carlos Oquendo de Amat se sentía atraído por las experimentaciones practicadas por movimientos artísticos europeos como el dadaísmo o surrealismo. También compartieron la pasión por el cine pues según se cuenta llegaron a editar juntos la revista de arte cinematográfico CELULOIDE. Lo cierto es que el narrador huanuqueño se las ingenió para permanecer al día en lo que a la producción literaria mundial se refiere. Tanto es así que llegó a ser publicado por James Joyce en su revista de experimentación literaria TRANSITION. Joyce, destacado escritor irlandés de quien se dice revolucionó la novela moderna con su obra ULISES, reconoció en el texto LA MUERTE DE LOS 21 AÑOS del huanuqueño una joya literaria que no dudó en difundir.

Fue un fervoroso lector y crítico ácido, ávido investigador tanto de las vanguardias que asumió naturalmente en sus textos como de los orígenes de su identidad india. Desarrolló una vertiente particular del indigenismo; se reclamó “mestizo indohispano”. Trabajó indistintamente en prosa y poesía. La influencia del cine es evidente e inyecta una frescura y cotidianeidad sublimes en la narrativa de Varallanos, tanto en el tono como en la forma de narrar. Esta peculiaridad lo hace lucir moderno a pesar del paso del tiempo. Las personas que leen o escuchan textos de Varallanos suelen ser sorprendidas al enterarse que se escribieron durante la segunda década del siglo pasado y, sin embargo, no han perdido su potencia y actualidad. Esto mismo es una característica de los clásicos.

También fue un gran difusor de las ideas nuevas. Alentó diversos esfuerzos editoriales como la revista JARANA, junto con Jorge Basadre y Xavier Abril; ya mencionamos también CELULOIDE y no dejó de dar cuenta de su opinión cáustica desde la prensa.

Múltiples razones impidieron en nuestro país el conocimiento de la obra que Joyce difundiera en el extranjero. Quizás la brevedad de su existencia (una enfermedad respiratoria se lo llevó prematuramente), tal vez sus ácidas críticas a la literatura peruana que trataba con suma exigencia, seriedad que él mismo le otorgara, de repente, como sugieren algunos, su condición de provinciano en una época en la que Lima parecía ser el centro de la creación artística fueron las responsables del ocultamiento del artista. Su hermano José, historiador y escritor, es el responsable de salvar del olvido a Adalberto. Poco antes de terminar la década del sesenta publicó en Argentina PERMANENCIA, una recopilación de su prosa, poesía, crítica, memoria, etc. que nos ha permitido redescubrir tardíamente la genialidad del hermano nacido hace ya 110 años.

Luego de más de un siglo, jóvenes artistas se reúnen para brindar un homenaje a Adalberto Varallanos. La no revista chalaca MANOFALSA ha consagrado su Tercer Microfestival de Poesía Tridimensional (evento que destaca el trabajo de artistas que buscan nuevos formatos de difusión para la poesía) a su genio y figura. Celebrarán el cumpleaños del huanuqueño este jueves 25 y viernes 26 de abril a partir de las 5:00 pm en el Museo Metropolitano de Lima. El día viernes a las 7:00 pm se ha programado la presentación del libro objeto CROQUIS DE LA PLAYA de Varallanos, en el Museo Metropolitano de Lima.

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