Felina fraternidad

Anakin es hermano menor de Abassi, el Oscuro. De madre y padre pero de diferente camada.

El pequeño tiene un antifaz negro sobre pelaje lácteo que me hace recordar a Piaf, una de mis tres anteriores hermanastras cuya custodia perdí hace ya un buen tiempo. Ella, al igual que mi joven Jedi es intrépida, juguetona y tenía un parche gringo alrededor de un ojo. Esperaba a sus hermanas en los rincones para asaltarlas; también le quitaba la comida a las otras.

Abassi es algo como Mina, elegante, recatado. Mina, la mujer de Drácula, detenía a la tempestiva hermana colocando delicadamente la pata en su frente mientras Zoé, la mediana y rayada, en una eterna contemplación parecida a un sueño, posaba su vista en lontananza.
IMG_1309

Estas dos son las ocasiones en las que he tenido más de un gato. Tres gatas de distintas razas y recogidas en diversas condiciones y, hoy, dos gatos hermanos pour de vraie.

Lo llamativo frente al mundo humano es que, ya sea biológica o postiza, ambas fraternidades han resultado exitosas. Cada individuo ha prosperado en su individualidad, en su maravillosa diferencia atravesada por la minuciosa esteticidad y la precisa habilidad para comunicar superioridad que tiene todo gato.

Tanto en Anakin como en Abassi he visto el equilibrio entre la violencia y el amor. El mayor y negro, cual Qui-Gon Jinn lo entrenó en caza y lucha tolerando su ímpetu juvenil quizás al saberlo portador de su misma sangre. Sin embargo, en las hermanas no fue la sangre; la arbitrariedad no impidió que se aseen, alimenten y duerman juntas sin provocarse ningún daño más que indicaciones de espléndida ferocidad moderada.

Incluso Pumacahua en su temporada en sociedad con Cooper, su amigo caniche al que nunca dejó de mostrar su inferioridad canina, fue ejemplo de convivencia. Aunque Puma es capítulo aparte.

Por mi lado bípedo solo me queda envidiar y aprender.

La mejor profe del mundo

Ha ganado un millón de dólares por ser la mejor profesora del mundo -se trata del Nobel de la Educación, el Global Teacher Prize. Nancie Atwell entregará íntegramente este monto al Centro para la Enseñanza y el Aprendizaje (Center for Teaching and Learning) que fundó hace 25 años y donde enseña a estudiantes y profesores por igual. Necesita cambios estructurales, algunas remodelaciones y, sobre todo, libros. “Esto es una cosa de la que nunca tenemos suficiente” –asegura.

Es curioso que esta profesora -que es capaz de hacer leer 40 libros al año a sus pequeños (frente a los ocho u nueve que leen el promedio estadounidense)- no haya pensado nunca ser profesora. Se topó con un aula casi por error, como una segunda opción, sin embargo, se sintió enamorada del salón y de los estudiantes a primera vista.

¿Cuál es su receta? Dejar que los chicos escojan lo que quieren leer y escribir. Los chicos incluso recomiendan lecturas a otros chicos como ellos desde la página web del colegio. Ella sabe que debe exponerlos a la mayor cantidad de culturas y tradiciones como sea posible durante el año escolar. En este sentido celebran el Año Nuevo Chino, el Día de los Muertos, Ramadan porque lo que quiere ella es “…que conozcan y se apasionen por la sociedad entera y no solo por la pequeñísima porción a la que están expuestos aquí en el área rural de Maine”.

Al ser cuestionada por la educación tradicional en su país, Atwell es bastante crítica. Asegura que se les ha estado pidiendo a los profesores que sean técnicos y que lean y ejecuten un guión que ya no es válido. Siente que todo lo que cuenta son las métricas, los análisis y las pruebas nacionales más que las lecciones aprendidas y los libros leídos.

Ella, por su parte, solo quiere ver cambios significativos en la vida de sus estudiantes. Eso vale mucho más que un millón de dólares.

Enlaces

La mejor.- Noticia sobre el galardón entregado a la profesora Atwell en el diario británico The Guardian.

40 al año.- Los estudiantes de la profesora Nancie leen 40 libros al año. Superan de lejos el promedio en Estados Unidos.

Imágenes del cambio.- Mira tú mismo cómo los estudiantes de esta profesora disfrutan de la lectura y escritura en el aula.

¿quién quiere ser libre?

libertad-Marcuse

Se me cruza el primo Herbert Marcuse con potente frase entre los escombros de nuestra sociedad…

En cuanto al presente y a nuestra propia situación, creo que nos enfrentamos a un nuevo momento de la historia, porque hoy debemos liberarnos de una sociedad relativamente funcional, rica y poderosa […] El problema al que nos enfrentamos es la necesidad de liberarnos de una sociedad que atiende en gran medida a las demandas materiales e incluso culturales del hombre -una sociedad que, por usar un eslogan, reparte sus mercancías a un amplio sector de la población-. Y esto implica que nos enfrentamos a la liberación de una sociedad en donde la liberación no tiene el aparente sustento de las masas.

Herbert Marcuse, Liberation from the affluent society

Aparente escritor

A propósito de la aparición en Brasil una antología en castellano de textos de Gastón Fernández, investigador y narrador peruano, reflexionemos sobre la difusión de nuestra cultura.
Aparente-escritor-INTERIORES

Sorprende la publicación de un autor peruano –que emplea el castellano en sus textos– a cargo de una editorial brasilera. Este es el caso de El ignaro tiunfo de la razón, un libro de casi 500 páginas que reúne diversos poemas, ensayos, cartas… y los “relatos aparentes” del autor peruano Gastón Fernández Carrera, publicado por Lumme, editorial asentada en São Paulo, el año pasado.

Lo que sorprende aún más es la elección de este autor. Gastón Fernández no es muy conocido en nuestro propio país. Esto se debe a varias razones. La primera es que se trata de un autor muy raro. Sus relatos pueden sorprender, dejar atónitos e incluso cansar al lector. No se trata de historias para entretener, con un principio, un nudo y un desenlace. Esto, por un lado, lo ha hecho difícil. ¿Cómo abordar este texto? ¿Qué interpretación puedo darle? Por otro, Gastón se alejó de nuestro país. En los ochenta se instaló en Bélgica donde trabajó como profesor en una universidad. Allí fue reconocido como ensayista, historiador del arte. Su relación con Perú y, en consecuencia, la difusión de su obra, se debilitaron.

el-ignaro-triunfo-de-la-razón

El libro del rescate

En 2010, la revista more ferarum, dirigida por dos estudiantes sanmarquinos publicó un volumen doble que recopiló todos sus relatos y, de alguna manera, puso sobre la mesa de la academia peruana, la obra de este extraño pero fascinante narrador. Años más tarde en 2008, la revista argentina Tsé-tsé introduce un dossier bastante jugoso sobre Fernández Carrera. Es precisamente este trabajo editorial realizado por Reynaldo Jiménez, poeta peruano radicado en Argentina, el que impulsa la edición brasilera de nuestro autor que saludamos con gran alegría pues se trata de un reconocimiento a una obra casi anónima de un autor peruano que no deja de sorprender a muchos cuando descubren sus tesoros.

Autores enterrados

He viajado dos veces a Puno este año y pregunté a todos los docentes y especialistas que encontré si conocían a José Portugal Catacora, un pedagogo discípulo de Encinas. Yo había encontrado un hermoso libro suyo y necesitaba compartir esta emoción, saber más sobre él. Lamentablemente fueron muy pocos, tal vez dos personas, quienes tímidamente comentaron haber escuchado algo de él… pero… acaso han podido leerlo.

¿Qué otros autores conoces tú que merecen una mayor difusión de la que poseen? ¿De qué maneras podemos difundir sus obras? Estas son preguntas que nos debemos hacer con urgencia. En nuestro hermoso Perú existen muchas riquezas que permanecen enterradas no solo debajo del suelo, también en oscuras bibliotecas, en manuscritos perdidos… Creo que es una misión, como profesores, difundir, hacer conocer… después de todo, se escucha con insistencia esta frase sabia y popular: No se ama lo que no se conoce.

La teatralidad según Roland Barthes

¿Qué es la teatralidad? Es el teatro sin el texto, es un espesor de signos y sensaciones que se edifica en la escena a partir del argumento escrito, esa especie de percepción ecuménica de los artificios sensuales, gestos, tonos distancias, sustancias, luces, que sumerge el texto bajo la plenitud de su lenguaje exterior. Naturalmente, la teatralidad debe estar presente desde el primer germen escrito de una obra, es un factor de creación, no de realización. No existe gran teatro sin una teatralidad devoradora, en Esquilo, en Shakespeare, en Brecht, el texto escrito se ve arrastrado anticipadamente por la exterioridad de los cuerpos, de los objetos, de las situaciones; la palabra se convierte enseguida en sustancias.

 El teatro de Baudelaire. En: Roland Barthes. Ensayos críticos. Buenos Aires, Seix Barral, 2003. p. 54

Museos es más

Museos-es-más

Cuando vi la cifra que acompaña a Perú en el gráfico que compara la cantidad de museos y parques en Latinoamérica en el directorio de museos del ILAM, me sorprendí gratamente: 224 museos. Sin embargo, al curiosear entre nuestros vecinos: Brasil (2014); México (1437); Argentina (1124); Colombia (436), nuestra cifra me resulta pequeña, insuficiente, frente a nuestra realidad patrimonial. Bolivia y Cuba, siendo tan pequeños (geográficamente), tienen 113 y 87, respectivamente.

Pienso en los pequeños museos escolares, regionales, como el museo Hermógenes Mejía Solf en Jaén -por mencionar un solo ejemplo-, impulsado por Ulises Gamonal, un sabio local… que probablemente no formen parte de esta lista pero que cumplen esa misión, ese deber (en un país con una riqueza como la nuestra, es una obligación la preservación de la memoria)… Los veo como guerreros anónimos, plantados en su posición, con la frente en alto y la sonrisa pétrea, ya sin esperar que lleguen refuerzos.

Cuando macho es una y no uno

Siempre Nueva Madre Búu incursiona en performance y juguetea en sorna exponiendo piel en la vía pública del vicio y es una y no uno la del piropo lascivo de inclinación hacia el hombro y palabra gratuita e invasiva, tosca también pero aguda.

El remate hirió como dardo a Perú Bu.

La extranjera clavó el ceño fijo en el Padre luego de dejar sus propios ojos sobre la Madre Novísima. Tenía entre los labios la misma sonrisa fálica pero su poder extenso e inaudito. Nunca antes experimentado por el músico patafísico quien tan sólo pudo enseñar el Colmillo Único sin pronunciar Palabra que tanto gusta. Así sucedió a Nuestro Padre y Maestro.
Seguir leyendo Cuando macho es una y no uno

No pasar a las tumbas

otuzco-1

De espaldas a las ventanas trato de imaginar el panorama desprovisto de concreto, de calaminas, de pintas políticas e incluso de especies extranjeras. El río reaparece. La magnitud de las montañas alcanza la pose épica que la distracción cotidiana de nuestra civilización esconde inconsciente.

Trato de ver con los ojos de los muertos que descansan detrás de mí, en los orificios registrados por mano humana. Esta gran roca que los antiguos Cajamarcas eligieron cual morada eterna.

Me comen los moscos mientras contemplo este panal. Visto de hipótesis el vacío de las cavernas, supongo la comunicación entre las cuevas artificiales. Me pregunto por esta cultura volcánica, añado pencas, tunas, musgos que seres semejantes consideraron desde siempre en su arquitectura cósmica por su dominio del espaciotiempo. Regreso. Dejo en alto las tumbas. El enigma seguirá lo que soy aquí en Otuzco.

Premio mayor

No pensé regresar exactamente un año después a Tarapoto. Ayer casi; invitados a participar en el Día del Logro del colegio Ofelia Velásquez. Solo un par de días bastan para enamorarse de su jugo de uva, de su tierna cecina, el cariño empalagoso del sol y los amigos…

La sensación de cercanía se debe a la relación virtual que mantengo con algunos profesores y alumnos de aquel plantel; principalmente con Aurora, secreta impulsadora de nuestro PerúEduca. Sigo sus logros académicos, deportivos, estéticos y así me recuerdan el sentido de la palabra “esperanza” y la confianza que todavía le debemos a la educación pública.

Entonces, volver para realizar una asistencia técnica que anime a los profes a escribir, documentar, compartir su realidad utilizando la vía digital, sumada a la premiación de los Educapuntos como Institución Destacada en el uso de la plataforma eran el regalo perfecto de cumpleaños.yumbatos-Tú

La fascinante intriga era en ese momento aquella otra premiación en Yumbatos, muy cerca del Pongo de Caynarachi, en Lamas, camino a Yurimaguas.

Mi cumpleaños lo celebré con Ofelinos y sus magníficos regalos de pura amistad. La joroba también, ya en el cole con todos aquellos estudiantes que siempre me impresionan por su seguridad, por su transparencia, su alegría y sus conocimientos y que esta vez tocaron para mí con su buena banda y celebraron el premio exactamente como se debe, sintiéndolo como el reconocimiento total, como un logro de cada uno de los miembros de la comunidad ofelina. Yo, que me siento parte de ella, fui ganador también.

Fui doblemente premiado en este viaje. Los Educapuntos también nos llevaron al pongo para premiar al profesor Julio con una computadora portátil -él esperaba una tableta- que llena un gran vacío. Si todo sale como lo previsto, en un mes, cuando llegue Internet, dejará de viajar a Tarapoto, una hora y media, para entrar a PerúEduca. Esta condición no le impidió obtener el primer puesto.

Julio me anticipó el cariño de su colegio, de la gente, el ágape, la belleza del paisaje pero nada comparable con la realidad del estar allí. La mesa de autoridades locales se situó frente a la cordillera Escalera. Sobre la losa hirviente danzaron joviales los jóvenes con la sonrisa e inspiración que la ciudad no ha llegado a quitarles. Más allá los colegas docentes, algunas madres. Todos saludando el premio de Julio, emocionados, orgullosos; auguran buenos tiempos. Ven que el esfuerzo, la dedicación, tienen premio.

Testigo de esta algarabía, siento que mi premio es el mejor.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Eielson en nuestras bocas

foto por Rocío Fuentes
foto por Rocío Fuentes

Último día de feria. Antes de partir al sexo del mundo: Puno. Tres cuartos de hora para conversar sobre Jorge. Un desencuentro, un ausente; sólo Víctor y yo. El solo hecho de invocar su nombre llenó de luz la sala. Un hilo invisible como una hermosa ruta de elocuente algodón Chancay, tan invisible como tal, nos atravesó. Recordamos su dimensión polifónica como artista como ser humano, budismo, nudos, san juan, el amor, el mar, la soledad pero la presencia, lima/perú, su humildad, su eterna juventud, ética del artista, su curiosa manera de estar en el mundo con todos y lejos de los reflectores -subterráneo y potente como todo nuestro mejor pasado- siempre allí para todos nosotros… y este breve fragmento de una de sus maravillosas cartas que resume el rito:

 

…el tema del encuentro es en verdad uno de los grandes temas uno de los que más me apasionan hay en esas llamadas coincidencias una ecuación cósmica que me sobrecoge y al mismo tiempo una suerte de divino ludismo que juega con nosotros con las cosas, con los astros con los átomos y con todo el universo ¿por qué existe la vida en lugar de nada? ¿por qué las medidas del planeta tierra la distancia del sol y de la luna la gravedad y la edad de nuestro mundo son los que son y no otras? Bastaría una mínima fracción de segundo o de milímetro más o menos para que la vida sobre la tierra no existiera así sucede con nosotros con nuestros encuentros con nuestros afectos con nuestros ensueños (las entidades más profundas y más frágiles del mundo) con nuestras pobres y maravillosas vidas personales la mágica danza de lo creado ha previsto incluso el caos y la incandescencia original a la que todos tentamos de volver a través de nuestra danza (la vida de los días es una danza sin fin que sólo termina cuando se acaba la música o también cuando perdemos el ritmo de las cosas)…

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 77 seguidores