La teatralidad según Roland Barthes

¿Qué es la teatralidad? Es el teatro sin el texto, es un espesor de signos y sensaciones que se edifica en la escena a partir del argumento escrito, esa especie de percepción ecuménica de los artificios sensuales, gestos, tonos distancias, sustancias, luces, que sumerge el texto bajo la plenitud de su lenguaje exterior. Naturalmente, la teatralidad debe estar presente desde el primer germen escrito de una obra, es un factor de creación, no de realización. No existe gran teatro sin una teatralidad devoradora, en Esquilo, en Shakespeare, en Brecht, el texto escrito se ve arrastrado anticipadamente por la exterioridad de los cuerpos, de los objetos, de las situaciones; la palabra se convierte enseguida en sustancias.

 El teatro de Baudelaire. En: Roland Barthes. Ensayos críticos. Buenos Aires, Seix Barral, 2003. p. 54

Museos es más

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Cuando vi la cifra que acompaña a Perú en el gráfico que compara la cantidad de museos y parques en Latinoamérica en el directorio de museos del ILAM, me sorprendí gratamente: 224 museos. Sin embargo, al curiosear entre nuestros vecinos: Brasil (2014); México (1437); Argentina (1124); Colombia (436), nuestra cifra me resulta pequeña, insuficiente, frente a nuestra realidad patrimonial. Bolivia y Cuba, siendo tan pequeños (geográficamente), tienen 113 y 87, respectivamente.

Pienso en los pequeños museos escolares, regionales, como el museo Hermógenes Mejía Solf en Jaén -por mencionar un solo ejemplo-, impulsado por Ulises Gamonal, un sabio local… que probablemente no formen parte de esta lista pero que cumplen esa misión, ese deber (en un país con una riqueza como la nuestra, es una obligación la preservación de la memoria)… Los veo como guerreros anónimos, plantados en su posición, con la frente en alto y la sonrisa pétrea, ya sin esperar que lleguen refuerzos.

Cuando macho es una y no uno

Siempre Nueva Madre Búu incursiona en performance y juguetea en sorna exponiendo piel en la vía pública del vicio y es una y no uno la del piropo lascivo de inclinación hacia el hombro y palabra gratuita e invasiva, tosca también pero aguda.

El remate hirió como dardo a Perú Bu.

La extranjera clavó el ceño fijo en el Padre luego de dejar sus propios ojos sobre la Madre Novísima. Tenía entre los labios la misma sonrisa fálica pero su poder extenso e inaudito. Nunca antes experimentado por el músico patafísico quien tan sólo pudo enseñar el Colmillo Único sin pronunciar Palabra que tanto gusta. Así sucedió a Nuestro Padre y Maestro.
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No pasar a las tumbas

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De espaldas a las ventanas trato de imaginar el panorama desprovisto de concreto, de calaminas, de pintas políticas e incluso de especies extranjeras. El río reaparece. La magnitud de las montañas alcanza la pose épica que la distracción cotidiana de nuestra civilización esconde inconsciente.

Trato de ver con los ojos de los muertos que descansan detrás de mí, en los orificios registrados por mano humana. Esta gran roca que los antiguos Cajamarcas eligieron cual morada eterna.

Me comen los moscos mientras contemplo este panal. Visto de hipótesis el vacío de las cavernas, supongo la comunicación entre las cuevas artificiales. Me pregunto por esta cultura volcánica, añado pencas, tunas, musgos que seres semejantes consideraron desde siempre en su arquitectura cósmica por su dominio del espaciotiempo. Regreso. Dejo en alto las tumbas. El enigma seguirá lo que soy aquí en Otuzco.

Premio mayor

No pensé regresar exactamente un año después a Tarapoto. Ayer casi; invitados a participar en el Día del Logro del colegio Ofelia Velásquez. Solo un par de días bastan para enamorarse de su jugo de uva, de su tierna cecina, el cariño empalagoso del sol y los amigos…

La sensación de cercanía se debe a la relación virtual que mantengo con algunos profesores y alumnos de aquel plantel; principalmente con Aurora, secreta impulsadora de nuestro PerúEduca. Sigo sus logros académicos, deportivos, estéticos y así me recuerdan el sentido de la palabra “esperanza” y la confianza que todavía le debemos a la educación pública.

Entonces, volver para realizar una asistencia técnica que anime a los profes a escribir, documentar, compartir su realidad utilizando la vía digital, sumada a la premiación de los Educapuntos como Institución Destacada en el uso de la plataforma eran el regalo perfecto de cumpleaños.yumbatos-Tú

La fascinante intriga era en ese momento aquella otra premiación en Yumbatos, muy cerca del Pongo de Caynarachi, en Lamas, camino a Yurimaguas.

Mi cumpleaños lo celebré con Ofelinos y sus magníficos regalos de pura amistad. La joroba también, ya en el cole con todos aquellos estudiantes que siempre me impresionan por su seguridad, por su transparencia, su alegría y sus conocimientos y que esta vez tocaron para mí con su buena banda y celebraron el premio exactamente como se debe, sintiéndolo como el reconocimiento total, como un logro de cada uno de los miembros de la comunidad ofelina. Yo, que me siento parte de ella, fui ganador también.

Fui doblemente premiado en este viaje. Los Educapuntos también nos llevaron al pongo para premiar al profesor Julio con una computadora portátil -él esperaba una tableta- que llena un gran vacío. Si todo sale como lo previsto, en un mes, cuando llegue Internet, dejará de viajar a Tarapoto, una hora y media, para entrar a PerúEduca. Esta condición no le impidió obtener el primer puesto.

Julio me anticipó el cariño de su colegio, de la gente, el ágape, la belleza del paisaje pero nada comparable con la realidad del estar allí. La mesa de autoridades locales se situó frente a la cordillera Escalera. Sobre la losa hirviente danzaron joviales los jóvenes con la sonrisa e inspiración que la ciudad no ha llegado a quitarles. Más allá los colegas docentes, algunas madres. Todos saludando el premio de Julio, emocionados, orgullosos; auguran buenos tiempos. Ven que el esfuerzo, la dedicación, tienen premio.

Testigo de esta algarabía, siento que mi premio es el mejor.

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Eielson en nuestras bocas

foto por Rocío Fuentes
foto por Rocío Fuentes

Último día de feria. Antes de partir al sexo del mundo: Puno. Tres cuartos de hora para conversar sobre Jorge. Un desencuentro, un ausente; sólo Víctor y yo. El solo hecho de invocar su nombre llenó de luz la sala. Un hilo invisible como una hermosa ruta de elocuente algodón Chancay, tan invisible como tal, nos atravesó. Recordamos su dimensión polifónica como artista como ser humano, budismo, nudos, san juan, el amor, el mar, la soledad pero la presencia, lima/perú, su humildad, su eterna juventud, ética del artista, su curiosa manera de estar en el mundo con todos y lejos de los reflectores -subterráneo y potente como todo nuestro mejor pasado- siempre allí para todos nosotros… y este breve fragmento de una de sus maravillosas cartas que resume el rito:

 

…el tema del encuentro es en verdad uno de los grandes temas uno de los que más me apasionan hay en esas llamadas coincidencias una ecuación cósmica que me sobrecoge y al mismo tiempo una suerte de divino ludismo que juega con nosotros con las cosas, con los astros con los átomos y con todo el universo ¿por qué existe la vida en lugar de nada? ¿por qué las medidas del planeta tierra la distancia del sol y de la luna la gravedad y la edad de nuestro mundo son los que son y no otras? Bastaría una mínima fracción de segundo o de milímetro más o menos para que la vida sobre la tierra no existiera así sucede con nosotros con nuestros encuentros con nuestros afectos con nuestros ensueños (las entidades más profundas y más frágiles del mundo) con nuestras pobres y maravillosas vidas personales la mágica danza de lo creado ha previsto incluso el caos y la incandescencia original a la que todos tentamos de volver a través de nuestra danza (la vida de los días es una danza sin fin que sólo termina cuando se acaba la música o también cuando perdemos el ritmo de las cosas)…

El diez de la décima

Las nuevas generaciones de estudiantes peruanos siguen declamando a Nicomedes. Cómo has cambiado pelona o A cocachos aprendí… son algunas de sus décimas que continúan declamando  nuestros jóvenes. Y es que cada décima o poema de Nicomedes Santa Cruz cuenta una verdad, transmite la sabiduría de lo popular. Allí están la chica pretenciosa que se aliena y abandona el verdadero amor, el antiguo estudiante que recuerda estampas de su vida escolar, el padre que le enseña al hijo cómo zapatear, las denuncias frente a la intolerancia, la discriminación, la opresión de la oligarquía… es decir, un abanico de personajes y situaciones del acervo popular, de nuestro imaginario social. Todo esto transmitido con el empaque de la “décima”, una sencilla y efectiva fórmula que asegura rima y ritmo, que nos invita alegremente a declamar o cantar.

Santa Cruz, quien naciera un 4 de junio de 1925 (Día de la Cultura Afroperuana, en homenaje suyo), rescató y adaptó este género a sus anchas con pulcritud formal y lo puso de moda. Pensamos que algo de su cautivadora personalidad y su ánimo extrovertido tuvo que ver en el éxito que tuvo en vida. Estas características heredó a su descendencia tanto como las habilidades para la expresión artística.

Ahora, Ediciones El Nocedal nos da la oportunidad -después de por lo menos cuatro décadas- de revisitar la obra de este gran artista peruano. Existen múltiples usos que podemos darle a sus textos en el aula. A primer vistazo son útiles poderosos para trabajar la inclusión, la diversidad, la identidad. Evidentemente, desde el área de Comunicación, se puede incidir en la poesía, la retórica, el aspecto formal del género “décima”, las variedades del habla castellana, ejercicios de declamación… incluso se podría pensar en poner el reto a los estudiantes y ponerlos a hacer versiones de las décimas a ritmo de hip hop o rap.

Conocemos de tu creatividad. Ponla en práctica en el aula y no dejes de contarnos cómo te fue. Igualmente, no dejes de asistir este jueves 24 de julio a la Feria Internacional del Libro (Parque de Los Próceres – Jesús María) a las 8:00 pm, se presentará el libro y un grupo de decimistas revivirá la tradición que hizo popular don Nicomedes.El-diez-de-la-décima---INTERIORES

LA ESCRITURA INCA: LOS SUFIJOS

Una introducción a la escritura logográfica de los incas es lo que planteará la Dra. Gail Silverman a partir de sus investigaciones de los tres sistemas de escritura globales (pictográfica, ideográfica y fonética) en esta conferencia.

La doctora Silverman es bastante conocida por sus estudios sobre textiles precolombinos, especialmente el caso de la comunidad Q’ero.

Durante la exposición mostrará la presentación geométrica de 3 de los 10 sufijos identificados a través del estudio de tocapus incas.

CONFERENCIA LA ESCRITURA INCA: LOS SUFIJOS
Jueves 10 de julio a las 7:00 p.m. en el Auditorio del MNAAHP (Plaza Bolívar s/n, Pueblo Libre)
INGRESO LIBRE

El peso de Papi

-Papi, dame la mochila.

Y el flaco, sin buscar remedio, obedece.

La mirada de la madre buscó la mía repentinamente desafiante… luego regresó el gesto avergonzado. Las madres se saben sus abusos.

La mujer avanzó entre las sardinas de la custer para encontrarse con sus dos otros pequeños. La imaginé sola.

Dejó delante de mí a Papi, su hijo, ya casi de mi tamaño, quien se aferraba a un pasamano detrás del cobrador y miraba encorvado por la ventana la ciudad que otros como él están terminando de destruir.

Lo dejó para que contemple su futuro de intolerancia, de engreimiento. Futuro de flojo que empieza todo con entusiasmo y termina un tercio de ello porque el clima empeoró o se le rompió una uña. Uno de aquellos que piensa que está bien que robes mientras cumplas mínimamente tu trabajo porque no le interesa nada de lo que pase fuera de su cuerpo. Un anestesiado más por el azúcar y la tele. Otro que abandonará como lo abandonaron.

Bajé y el flaco, en su útero, sigue regodeándose entre la placenta. Olor de vísceras de sazón morena a la parrilla. Mientras esperaba mi porción con ansias, sentí en la nuca la mirada: coquetería de una joven matalascallando. Sola, pensé. Al instante, un acompañante masculino que mascaba aún su último trozo de carne se levantó del asiento. Ella que permanecía de pie, escoltándolo como en un daguerrotipo, le alcanzó apresurada una servilleta a los labios.

Era el mismo flaco que no podía cargar con su propio peso.

Apapaatai

 

apapaatai

Nuestra corta boca occidental podría traducir apapaatai como “espíritu”, sin embargo, cuántas dimensiones atravesará esta palabra propia de la lengua de los Waujá, nativos de la selva brasilera. El apapaatai es responsable (no quiero decir culpable puesto que también responde a una concepción pobre del universo) de las enfermedades. Estos sabios del bosque realizan un ritual de “terapia estética” muy hermoso para el cual se emplea música e indumentaria de visión colorida para librar a los dolientes de sus males y reestablecer la armonía.

El investigador y videasta Aristóteles Barcelos Neto, autor de Apapaatai. Rituais de Máscaras no Alto Xingu, estudio publicado  por la Universidade de São Paulo en 2008 dirigió y realizó un año antes el documental de 17 minutos que compartimos a continuación a través del cual podremos presenciar el rito; las máscaras empleadas en el mismo pasaron a conformar parte de la colección del Museo del Quai Branly en París.

APAPAATAI (English Subtitles) from LISA – Antropologia on Vimeo.

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